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¿En qué se diferencian "Mama Cora" y "La abuela"? Gasalla lo explica

Gasalla contó detalles de dos de sus personajes más emblemátios: Mamá Cora, aquella abuela que compuso para la película Esperando la carroza, y La Abuela que durante varias temporadas se sentó en el living de Susana.
jueves, 2 de abril de 2015 19:39
jueves, 2 de abril de 2015 19:39
Antonio Gasalla no suele dar notas facilmente (notas en serio: sentado, con tiempo, no respuestas al paso de preguntas al paso al entrar o salir del teatro). Y así lo tuvo ayer Alejandro Fantino, sentadito y con tiempo para dar rienda a otro de sus "mano a mano” donde el conductor logra ese clima de confianza que lleva la entrevista hacia una charla distendida, casi de amigosi.

En ese clima, Gasalla contó, entre otras cosas, detalles de dos de sus personajes más emblemátios: Mamá Cora, aquella abuela que compuso para la película Esperando la carroza, y La Abuela que durante varias temporadas se sentó en el living de Susana. A simple vista, uno díría que ambos personajes son la misma criatura. Sin embargo, Gasalla detalló las diferencias, empezando por aclarar la penetración y el cariño que ganó entre el pública de la tercera edad gracias a los dospersonajes.
 
"Me paran por la calle. Y ahí compruebo que la mujer llega a los 90, los hombres no. Hay más mujeres solas que hombres", dijo, y enseguida volvió sobre las particularidades de cada personaje: "Son diferentes (...), la que hago ahora en el Maipo --e hice quince años con Susana--, en un sketch que eran dos viejitas en un banco de una plaza. No tenían nombre ni apellido, sólo hablaban".  En cambio, "cuando el director, Alejandro Doria, va a hacer Esperando la carroza decide poner a la abuela -esa que esta en el cajón todo el velorio- en la vereda de enfrente, mirando desde una terraza. La abuela del filme no es la que yo hago, porque está perdida de la cabeza, no entiende. Y yo, al contrario, la que yo hago camina, no para y habla".

De paso, Gasalla manifestó su gratitud hacia la tercera edad. "Ahí sí quiero tirarle un mensaje a los viejos de que hay que seguir porque cuando llega la vejez decis: 'Basta, ¿qué hago caminando por toda la ciudad?'. Hay un querer parar cuando el cuerpo te va a abandonando y cuando el mundo te sorprende menos. El ser humano vive de los impulsos que el mundo te va tirando. Cuando vas teniendo cierta cantidad de años, no te pones mas escéptico pero ya viste demasiadas cosas".

Fuente: Clarín

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