Salvador Mazza

Estuvo desaparecido 10 días y descubrieron que lo habían enterrado vivo

El cuerpo de un panadero fue hallado en una finca y se supo que tuvo un terrible final. Comenzó el juicio para determinar responsables.
lunes, 02 de septiembre de 2019 21:43
lunes, 02 de septiembre de 2019 21:43

Uno de los cinco imputados que comenzaron a ser juzgados por el crimen de un panadero que en mayo de 2017 fue hallado enterrado en el interior de una finca de la localidad salteña de Salvador Mazza, admitió que conocía a la víctima pero dijo desconocer lo que le ocurrió, informaron fuentes judiciales.

Se trata del comerciante Tomás Parada, quien era el propietario del inmueble en el que se encontró el cadáver de Luis Alberto Nino (25).

Según las fuentes, en la primera audiencia del juicio, el imputado declaró haber conocido a la víctima sólo por las entregas de pan que ésta realizaba y que en una oportunidad fue a dejar mercadería a su quiosco.

El debate oral comenzó esta mañana ante la Sala I del Tribunal de Juicio de Tartagal, unos 365 kilómetros al norte de Salta Capital.

En esta audiencia también declararon los acusados Ernesto Áleman y Enzo González, mientras que Carlos Calvimonte y Ángela Cuéllas adelantaron que lo hará en una próxima jornada.

Los cinco sospechosos están imputados del “homicidio agravado por alevosía y el concurso premeditado de más de dos personas” de Nino, el delito prevé la pena de prisión perpetua.

El juicio, que se desarrollará hasta el viernes, está a cargo de los jueces Ricardo Martoccia y los vocales Anastasio Vázquez Sgardelis y Azucena Margarita Vásquez, quienes escucharán unos 40 testigos.

En las audiencias de debate intervienen el fiscal penal Pablo Cabot, mientras que los defensores son Juan Carlos Sánchez, Néstor Heredia, Delicia Ruiz y la Defensora Oficial Natalia Pagani.

Según la acusación, todo comenzó el 17 de mayo de 2017, cuando Nino salió en la madrugada de su casa, en la localidad de Salvador Mazza, para hacer el reparto diario de pan, pero no regresó, por lo que comenzó una intensa búsqueda protagonizada por efectivos de la Brigada de Investigaciones y otras dependencias policiales, guiados por el fiscal Armando Cazón.

La búsqueda concluyó diez días después, en el marco de un operativo que incluyó cuatro allanamientos simultáneos y que derivó en el hallazgo del cuerpo de Nino, enterrado en una finca en las afueras de Salvador Mazza.

Una vez rescatado el cuerpo, su madre lo reconoció y se le practicó la correspondiente autopsia, que determinó que murió por asfixia obstructiva en las vías aéreas, lo que determinó que había sido enterrado con vida.

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