Buenos aires

Apulañó a dos hermanas y los vecinos lo lincharon

Un grupo de vecinos intentó lincharlo. Las víctimas del robo quedaron internadas.
sábado, 04 de agosto de 2018 09:49
sábado, 04 de agosto de 2018 09:49

“¡Policía, policía!”, fue el grito de una de las dos hermanas que trabajan en la zapatería “Jorge” de Claypole. Un ladrón las estaba asaltando y acuchillando. Un custodio de un supermercado escuchó el pedido de auxilio y cruzó corriendo. Adentro era todo sangre. El policía pudo reducir al ladrón, al que casi linchan cuando lo subieron al patrullero. Las víctimas pelean por su vida y los vecinos marcharon anoche a la comisaría para exigir “justicia y seguridad”.

El terrible episodio ocurrió el jueves, a las 19.10, en el negocio de calzado ubicado en José Ignacio Rucci al 1300, a una cuadra de la estación de Claypole. El ladrón llegó hasta allí en una bicicleta que apoyó en la pared del negocio. Haciéndose pasar com un cliente interesado en los productos de la vidriera, esperó a que las hermanas Natalia (32) y Silvana Zanghi (31), dueñas del local, quedaran solas.

Cuando llegó el momento, el asaltante entró, sacó de su ropa una cuchilla de gran tamaño y amenazó a las dos jóvenes. Aunque la reacción de una de las víctimas fue darle todo el dinero de la caja, el ladrón comenzó a atacarlas. Una de las chicas alcanzó a asomarse a la puerta y gritar: “¡Policía, policía!”. Pero el atacante igual siguió con la cacería. A Natalia le asestó al menos tres puñaladas en la panza y Silvana recibió una a la altura de las costillas.

Un policía que trabaja como custodio del supermercado “El Delfín”, ubicado enfrente de la zapatería, cruzó la calle corriendo para asistir a las mujeres y logró reducir al ladrón. Atrás llegaron otros comerciantes y vecinos. Nadie podía creer lo dantesco de la escena. Natalia y Silvana se desvanecían por la gran cantidad de la sangre que perdieron. El piso del local estaba teñido de rojo. En el lugar también estaba la cuchilla, los billetes que el ladrón pensaba llevarse y algunas cajas de zapatos tiradas que también quiso robar.

Verónica, dueña de un centro de estética que linda con el local y médica, le dio los primeros auxilios a las chicas. “Natalia tenía tres puñaladas en el abdomen. Intenté que se recostara y se me desvanecía. Silvana tenía un puntazo en una costilla. Tenía neumotorax, dejó de respirar”, dijo.

Por la gravedad de la situación, la mujer decidió que había que tomar una medida urgente. “No podíamos esperar la ambulancia y decidimos que había que llevarlas ya al hospital. Entre varios las cargaron a upa, salieron corriendo al medio de la calle y las cargaron en una camioneta que pasaba al hospital Oñativia”, relató Verónica a Clarín.

Cuando llegaron a la guardia, las dos mujeres fueron directo al quirófano, donde las estabilizaron. Ayer seguían en “estado delicado” e internadas en la Clínica Espora de Adrogué, según informaron fuentes del caso.

Mientras trasladaban a las chicas al hospital, en el negocio un grupo de vecinos quiso linchar al asaltante, pero entre el custodio y otros comerciantes pudieron frenarlos. Buscaron evitar destrozos y más pérdidas para los dueños de la zapatería. El local es histórico en la zona y era de Jorge Zanghi, papá de las dos hermanas, quien murió hace un tiempo.

De todos modos, el asaltante no pudo zafar de una golpiza que le provocó varios cortes y contusiones cuando la Policía lo subió al patrullero. El ladrón fue identificado como Gabriel Acevedo (37) y tiene antecedentes por “robo doblemente calificado en poblado y en banda”, en una causa de mayo de 2010 que tramitó en el juzgado de garantías N° 3 de San Martín.

El ataque a las hermanas derivó en una marcha para pedir seguridad en Claypole. Cientos de vecinos que se convocaron por redes sociales se movilizaron anoche desde la estación de trenes hasta la comisaría 6° con carteles que rezaban “Seguridad ya”, “Claypole existe” y “No hay cámaras”, entre otras leyendas.

El jefe distrital de Almirante Brown, Martín Mira, salió a la puerta de la seccional y les prometió a los vecinos “reforzar la zona de Claypole para revertir la situación”. Los manifestantes se mostraron escépticos. “Queremos que las medidas se mantengan en el tiempo”, reclamaron.

En los últimos meses hubo varios asaltos en el centro comercial de Claypole. En el supermercado El Delfín, por ejemplo, un ladrón le apoyó un arma en la cabeza a una de las cajeras. Otro hecho fue en un centro médico donde los ladrones obligaron a una empleada a desnudarse mientras robaban.

Fuente: Clarín 

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