Instrucción salvaje

Así eran los maltratos a los cadetes de la Escuela de Policía de La Rioja

El joven Emanuel Garay falleció este fin de semana por un severo cuadro de deshidratación e insuficiencia renal a raíz de un entrenamiento.

La muerte del cadete Emanuel Garay y la internación de otros 12 ingresantes por deshidratación destaparon una serie de maltratos que sucedían en la Escuela de Policía de La Rioja. Entre las prácticas, los jóvenes eran obligados a tomar agua del inodoro y, en el mejor de los casos, acostados y directamente desde el río.

"Los dictámenes médicos son contundentes. El comportamiento de los policías produce una deshidratación, después una insuficiencia renal y como consecuencia una falla orgánica que terminó con la muerte del cadete Garay", explicó José Azcurra, abogado de la familia de la víctima.

Incluso, el letrado subrayó que el desenlace fatal pudo haberse evitado. “No se han tomado cartas en el asunto. Esto era algo conocido”, dijo en referencia a los hábitos a los que eran sometidos los ingresantes de la Escuela de Policía de La Rioja.

Bajo el fuerte sol y 40°C de temperatura, los cadetes tomaban agua de una pileta estancada con sapos: las consecuencias no tardaban en manifestarse en su estado de su salud. En imágenes que reveló TN, los superiores pisaban a los jóvenes cuando bajaban la cabeza para beber agua del río.

En otras prácticas, los chicos eran obligados a arrastrarse sobre el pavimento y caminar con las manos. Incluso, entre los internados hay algunos que terminaron con lesiones en nudillos y codos, y mujeres con los pechos quemados tras realizar esta actividad, según detalló el abogado de la familia de Garay.

Tras la muerte del cadete de 19 años por "deshidratación aguda grave e insuficiencia renal" –según reveló la autopsia-, el juez Mario Martínez dispuso la detención de cuatro comisarios y otros cuatro instructores vinculados a la causa que, en pocas horas, pasó de caratularse de “lesiones gravísimas” a “homicidio culposo”.

El fiscal general de La Rioja, Hugo Montivero, ya había informado que a partir de una serie de denuncias recibidas identificaron a un grupo de cinco cadetes de grados superiores, de segundo y tercer año, que son investigados por su presunta participación en los hechos de entrenamiento extremo.

 Respecto a lo ocurrido con las víctimas, el fiscal consideró que "en una situación adversa", debido a "las altas temperaturas", hubo una "desproporcionada exigencia física" y que a las víctimas "se les negó líquido" para hidratarse.

Entre los otros cadetes heridos, el más comprometido es Luis Oropel (25), quien fue derivado a un hospital de alta complejidad de Córdoba por su delicado estado de salud, informó Clarín.

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