La mujer que quedó ciega por los golpes infligidos por su marido, en el 2011, pedirá mañana al procurador general bonaerense, Julio Conte Grand, que exija el cumplimiento de un tratamiento psicológico sobre la temática de violencia de género antes que el hombre recupere la libertad el año próximo.
Se trata de Susana Gómez, quien sufrió el desprendimiento de ambas retinas cuando su esposo, Carlos Ariel Goncharuk, golpeó su cabeza repetidas veces contra la pared de la cocina de la casa donde habitaba ella y sus 4 hijos, en la localidad de Lisandro Olmos, partido de La Plata.
La mujer había denunciado al hombre en 13 oportunidades, durante los 9 años de convivencia, y al momento del ataque, el agresor violó una medida de restricción perimetral para que no pudiera acercarse a ella.
En el 2015, la justicia condenó en un juicio oral al hombre a 8 años de prisión y le impuso la obligatoriedad de realizar un tratamiento sobre la temática de violencia de género, que hasta el momento el condenado no ha realizado.
Darío Witt, titular de la casa modelo "María Pueblo", donde Gómez y sus hijos buscaron refugio tras el ataque, explicó a Télam que "mañana a las 11, Susana será recibida por el procurador Julio Conte Grand y le expondrá su preocupación porque Goncharuk será liberado a mediados del 2019 y aún no ha cumplido con la exigencia del tratamiento".
Susana Gómez habló semanas atrás con el juez de ejecución penal José Villafañe y éste le dijo que "Goncharuk no quiere hacer el tratamiento y no lo puede obligar" e incluso le dijo "prepárese cuando salga (Goncharuk), cuídese".
Gómez trabaja actualmente como telefonista de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, en cumplimiento del cupo de discapacidad, y tiene 4 hijos con su agresor, de entre 13 y 8 años, quienes se han negado a vincularse con su padre.
Fuente: Télam