Picardía

Una empleada doméstica mendocina robó $200.000 y ofreció devolver el 10%

Sucedió en Tunuyán. Señaló que era el dinero que le quedaba porque el resto lo invirtió en ampliar su casa.
miércoles, 04 de mayo de 2016 09:41
miércoles, 04 de mayo de 2016 09:41
"No le puedo devolver $20 mil, porque el resto lo invertí en ampliar mi casa", dijo una empleada, cuando se supo descubierta por las cámaras que su patrón había colocado para atraparla 'in fraganti'. Un empresario de Tunuyán calcula que el "robo hormiga" que sufrió en su propia casa supera los 200 mil pesos.

La situación -denunciada en la Comisaría 15 de Tunuyán- afectó a una familia de este departamento valletano. En febrero de este año, el empresario y su mujer (por pedido de ellos no se menciona su identidad) contrataron a una señora -"que tenía buenas referencias"- para las tareas domésticas y ocuparse del cuidado de sus niños. Sin embargo, cuando el grupo familiar se empezaba a encariñar con ella, descubrieron que la empleada sustraía por día varios miles de pesos de su caja fuerte.

Dado que es la época del año cuando se registra un mayor movimiento de capitales en su firma, el empresario decidió resguardar la plata de los ingresos diarios en su casa, en un lugar relativamente seguro y bajo llave. Por una situación familiar, fue posponiendo la realización de los balances diarios. Esto le impidió advertir que se producían faltantes no justificados.

"Nos costó aceptarlo. Ella era impecable en el trato cotidiano, emprendedora con las tareas y cuidaba de los niños. Ellos la extrañan y no le pudimos decir por qué la despedíamos", contó el hombre.

Lo cierto es que cuando el empresario se sentó -después de semanas- a sacar cuentas, descubrió que le faltaba "mucha plata". Desde entonces, con los números activados y en alerta, supo que le estaban desapareciendo a razón de unos 10 mil pesos por día.

No había muchas opciones de personas que transitaran diariamente por su casa y las sospechas se centraron en la mujer de 40 años, contratada en febrero.

Antes de indagarla y para despejar dudas, el viernes pasado, el empresario colocó una cámara oculta en el sitio donde se hallaba el dinero: las imágenes constataron lo que la pareja suponía.

Según aseguró a Los Andes el afectado, su empleada debió hacerse de un total cercano a los 220 mil pesos. "Cuando la agarramos con pruebas en la mano, se puso a llorar y reconoció el robo", contó la víctima. Lo primero que le preguntaron es por qué lo había hecho. "Necesitaba el dinero', nos respondió", acotó el tunuyanino.

Enseguida, la llevaron a la casa del barrio Eva Perón donde reside, para que les devolviera lo sustraído. Fue cuando les pasó sólo los dos últimos fajos de 10 mil que quedaban en su poder. "El resto lo invertí en la ampliación de mi casa", les dijo y señaló los cuatro albañiles que estaban en plena obra en su domicilio, ajenos a la extraña escena que presenciaban.

Después, efectivos de la Policía y preventores municipales llegaron al lugar, alertados por el empresario. El relato de la señora fue el mismo e igual también la justificación de por qué no podía devolver ni un centavo más que los 20 mil que tenía todavía en efectivo.

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