Buenos Aires

120 muñecos gigantes ardieron en La Plata para recibir el año nuevo

Los muñecos, confeccionados por los vecinos y que miden más de 6 metros de alto, están armados con una estructura de hierro y madera, revestidos con hojas de diario, papel maché pintado y rellenos de pirotecnia.
viernes, 01 de enero de 2016 16:50
viernes, 01 de enero de 2016 16:50
Los Minions, Dragon Ball, el Principito, un gorila que habla y hasta el Gigoló fueron algunos de los muñecos gigantes que ardieron para recibir Año Nuevo. 
 
Los muñecos, confeccionados por los vecinos y que miden más de 6 metros de alto, están armados con una estructura de hierro y madera, revestidos con hojas de diario, papel maché pintado y rellenos de pirotecnia, suelen representar personajes de dibujos animados o personalidades del espectáculo y del ámbito político que fueron relevantes en el año.

Este año se quemaron 120 muñecos, en su mayoría réplicas de dibujos animados o personajes infantiles como los Minions, Bob Esponja, Dragon Ball, Kick Buttowski, La Casa de Mickey Mouse, Hotel Transilvania y hasta el Gigoló.

Al comenzar 2016, y tras el brindis hogareño, los vecinos marcharon hasta los emplazamientos de los muñecos para presenciar su quema y acompañar con aplausos y gritos el estallido de la pirotecnia que contienen, en un ritual que se celebra en la capital provincial desde 1956 y que no registra antecedentes en el país.

La historia cuenta que el dueño de una almacén de las calles 10 y 40 decidió celebrar el fin de año de 1956 construyendo un muñeco gigante en homenaje a un jugador de fútbol del Club Cambaceres de Ensenada.

Tanta repercusión y convocatoria tuvo que la iniciativa se replicó años posteriores en otros barrios y hoy en todo el distrito los vecinos se juntan durante meses para elaborar su propio muñeco.

Esta tradición popular es regulada por el municipio, donde deben registrarse estas enormes figuras para que autoricen su quema en el lugar elegido. Y así quedan habilitados para participar del concurso en el que los platenses eligen la mejor, que tiene un premio de 15.000 pesos para el ganador.

Uno de los que tiene más posibilidades de acceder a ese premio este año es "Selvática, el eslabón perdido”, que el Grupo Artístico Autodidacta Muñequero (GAAM Drako) construyó en las calles 77 entre 13 y 14 del barrio Altos de San Lorenzo, una práctica que sostienen desde hace 33 años.

La obra, realizada por Víctor y Martín Sochanowicz, es una estructura de unos 36 metros cuadrados con una altura aproximada de 8 metros, y comenzó a realizarse "en las primeras horas del mes de enero de 2015" con la colaboración de chicos, jóvenes y adultos, para que "la llama nunca se apague”, dijo Silvia Estegui, integrante del GAAM Drako, a Télam.

En esta ocasión, "al cumplir 33 años juntos, decidimos que la obra incluyera 33 personajes” y fue así como "el muñeco” se convirtió en una "escena” que representa 33 personajes, en su mayoría animales, con un mensaje concientizador "para la preservación de la naturaleza: la tierra sostiene plantas y animales, cuanto más la cuidemos más vida tendrá” , remarcó Estegui, quien junto a GAAM Drako lleva ganados 10 premios.

Los más de 5.000 vecinos de otros barrios que visitaron esa esquina desde el 27 de diciembre pudieron ver a un gigantesco gorila que 'hablaba' y movía sus ojos, rodeado de un elefante, jirafa, hipopótamo y otros animales también con movimiento, inmersos en una naturaleza de fantasía en papel.

Víctor Sochanowicz explicó que la obra "fue concebida para que la gente interactué con los personajes, es por eso que durante los días previos podían acceder al interior y se montó un show con iluminación, música y una coreografía realizada por niños”.

Los vecinitos del barrio también colaboraron con la realización de elementos de la escena y junto a Luna, de 8 años; Benjamín, Agustina y Santino, de 2 e hijos de los creadores, bailaron al ritmo del dúo musical Tonolec.

El grupo, compuesto por más de 20 integrantes y colaboradores, recordó que en la última edición recibieron un reconocimiento por la obra "Avalon, un bosque mágico”, en la que recrearon la foresta donde el Rey Arturo acudía a curarse las heridas luego de la batalla.

Si bien admiten que ganar el premio es una ayuda económica, explicaron que para realizar la obra recurren a la colaboración de comerciantes, vecinos, una humilde publicación y a partir de las cenizas del último muñeco cada integrante aporta una cuota mensual para solventar los gastos de la nueva creación.

"En esta ocasión alcanzamos casi 100.000 pesos y sólo en fuegos artificiales gastamos 70.000", señaló Sochanowicz.

Fuente: Télam

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