Presunta corrupción de menores

Un obrero rural secuestró a su sobrina de 11 años para vivir "un amor clandestino"

El hombre de 32 años señaló que desde hacía más de un año 'se enamoró' de la niña. Pasaron la noche en un hotel de San Luis y hasta hicieron cartas en las que decían que 'después de la felicidad, se iban a matar'.
jueves, 26 de diciembre de 2013 17:17
jueves, 26 de diciembre de 2013 17:17
El trabajador rural detenido en San Luis por haber secuestrado a su sobrina de 11 años, sostuvo que "la ama" y que "no se trata de un capricho". Además, a modo de mensaje, le recita una canción del grupo mexicano Maná, llamado "Amor clandestino".

"Es algo tan grande (lo que siento) que no puedo hablar. La amo. Daría todo (llorando)... hasta mi vida. Sólo espero que esté bien, que no le hagan daño", dijo Sergio Fernández (32), según Diario Los Andes.

En una entrevista que este hombre le dio a un medio puntano, afirma que las cartas que dejaron, donde decían que después de una semana de felicidad se iba a quitar la vida, eran "solo para distraer". 

Fernández contó detalles del comienzo de la relación y del periplo que se inició en el puesto Los Manzanitos, en Los Árboles, y terminó en el pueblito puntano de San Francisco del Monte, en San Luis, ciudad donde la falta de dinero lo llevó a jugar en un casino. Ganó 600 pesos, aunque terminaron durmiendo a la orilla del río. 

Mientras la niña se encuentra ya en Mendoza, resguardada por las autoridades judiciales, Fernández está aún detenido en San Luis y cuando sea trasladado a Tunuyán podría ser investigado por graves delitos como privación ilegítima de la libertad, corrupción de menores o abuso sexual. 

A escondidas

Fernández -esposo de la tía de la menor, con la que tiene una hija de 4 años- al ser entrevistado por agencia.sanluis.com, sostiene que hace un año y un mes que comenzó a tener una relación sentimental con la niña, algo que empezó con "miradas, muecas y caricias a escondidas", cosas "que nos empezaron a gustar".

"Yo (me) decía no puede ser que ella sienta algo por mí, porque tiene 11 años, nada más. Y yo (me) decía tengo una mujer, tengo una hija y cómo puede ser que se vaya cruzando la idea de tener algo con ella, y sin embargo fue mucho más fuerte y nos empezamos a ver a escondidas", dijo.

El detenido se refirió también a dos cartas -una escrita por él y por la menor- en la que advertían que iban a pasar una semana de felicidad y luego se iban a matar. Estos escritos, a los que el hombre parece restarle importancia, fueron una luz de alarma que movilizó a las autoridades de Seguridad de Mendoza para buscarlos. 

"Decíamos que era una semana de felicidad y luego nos íbamos a quitar la vida. Pero no era así, era como para asustar, queríamos como distraer un poco y alejarnos y poder estar una semana en algún lugar. Pero el dinero no nos dio y decidimos entregarnos, nos quedamos sin plata", afirmó Fernández.

Fernández dijo que el 8 de diciembre pasado fue a buscar a la nena a su casa, en un puesto rural de Los Árboles, con un remís trucho que los llevó hasta la terminal de Tunuyán. Desde allí otro remís los trasladó hasta la terminal de Mendoza, donde abordaron un colectivo que los llevó a San Luis. 

Allí "llegué con 900 y luego gane 600 pesos en un casino en San Luis, eché 30 pesos (sonríe levemente) y tuve suerte", contó, y agregó: "Nos hospedados en La Candela (un hotel), uno que esta allá arriba, una noche nada más.. y luego al río. Dormíamos en unas piedras grandes que hay ahí. Y nos agarró la tormenta; nos mojamos enteros desde las 3 a las 8".

Luego de explicar con énfasis que la "esperará días, meses o años", afirma que "ella siente lo mismo. Es increíble pero sí. Creí que podía ser un capricho primero pero no, no; se juega igual que yo".

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