Estados Unidos

"Me va a pasar lo mismo que a mi hermana", preguntó una nena antes de morir en las manos de su padre

La historia conmueve al mundo. Un hombre asesinó a su esposa y luego a sus dos hijas chicas. Finalmente contó a la policía qué ocurrió.
sábado, 09 de marzo de 2019 01:32
sábado, 09 de marzo de 2019 01:32

La historia conmueve por estos días a la localidad de Denver, en Colorado, Estados Unidos. Un hombre mató a su mujer y luego a sus dos hijitas en un ataque de ira. Ahora, el hombre decidió confesar cómo fue aquella noche trágica. Incluso reveló el pedido de su hijita para que él no la matara. La declaración fue brindada en una entrevista judicial el pasado 18 de febrero y genera estupor en el mundo.

El crimen sucedió el 13 de agosto de 2018, después de que Shanann volviera de un viaje de negocios. Ese día, ella descubrió que Chris Watts, su esposo, le había sido infiel durante su ausencia y se generó una discusión. En ese momento, él le pidió el divorcio pero ella le confesó que estaba de 15 semanas de embarazo y que si se separaban se iba a llevar a las dos hijas que tenían, Bella y Celeste.

Según declaró en la entrevista, que duró cinco horas, ese motivo generó el ataque de ira que lo llevó a estrangularla. El asesino destacó que no sabe por qué su esposa nunca se defendió. "Cada vez que lo pienso, me pregunto: '¿Sabía que la mataría antes de ponerme encima de ella?'", se preguntó.

Un fiscal del caso calificó está acción criminal como “la más inhumana entre más mil casos que he investigado”. Es que una de sus hijas, Bella, entró al dormitorio sosteniendo su frazada y preguntó qué le pasaba a su madre. “Estaba envolviendo el cuerpo de Shanann en una sábana en ese momento”, dijo Watts.

 "¿Qué haces con mamá?", insistió Bella. Watts le dijo a su hija mayor que su madre estaba enferma y que necesitaban “llevarla al hospital". Entonces subió a su camioneta, colocó el cadáver en la parte de atrás y a sus hijas delante. Ambas llevaron sus mantas y una de ellas, un perro de peluche, “para el paseo al hospital” (según repetían al padre).

Condujo unos 45 minutos hasta la propiedad de una compañía petrolífera, donde trabajaba, y arrojó el cuerpo de su esposa en una zanja. Inmediatamente, ordenó a las niñas que bajaran de la camioneta: usó la "manta favorita" para asfixiar a la hija menor, Celeste.

Luego Bella se dio cuenta que llegaba su turno y le suplicó al hombre por su vida. "¿Me va a pasar lo mismo que a Celeste? ¡Yo quiero volver con mamá!", dijo la niña, según relató Watts quien recordó que esa noche él le contestó que sí le pasaría lo mismo. Finalmente usó la misma manta para asfixiarla.

Después, arrojó los dos cuerpos, envueltos en mantas, a unos grandes barriles de petróleo, incluyendo al perro de peluche.

El hecho conmueve a Estados Unidos por estos días. E noviembre el hombre fue condenado en un juicio a cadena perpetua.

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