Roma

El Papa Francisco volvió a criticar la "superficialidad" de algunos cristianos

En el Ángelus, el Sumo Pontífice alentó a comprometerse con la fe y evitar la apatía y la rigidez.
domingo, 30 de junio de 2013 13:16
domingo, 30 de junio de 2013 13:16
El Papa criticó a los que pecan de excesiva superficialidad o demasiada rigidez. "Unos creen en un Dios difuso mientras que los otros confunden firmeza con excesiva seriedad y están siempre de luto", afirmó.
 
Estos conceptos fueron expuestos por el Papa en una de sus misas de esta semana en Santa Marta y retomados en el Angelus de este domingo.

"En la historia de la Iglesia hubo dos clases de cristianos, dijo Francisco: los de palabra –‘Señor, Señor, señor’- y los de acción. Siempre existió la tentación de vivir el cristianismo fuera de la roca de Cristo. Un cristianismo de palabra, un cristianismo sin Cristo. Pero el único que nos da la libertad para decir ‘Padre’ a Dios es Cristo o la roca. Es el único que nos sostiene en los momentos difíciles".

Entre estos cristianos "de palabra", explicó, está el gnóstico que, "en vez de amar la roca [Cristo], ama las bellas palabras" y por lo tanto vive flotando en la superficie de la vida cristiana. Y está también el "pelagiano", el que tiene un estilo de vida serio y circunspecto.

"Y esta tentación existe hoy. Cristianos superficiales que creen en un Dios demasiado difuso, Son los gnósticos modernos. La tentación del gnosticismo, de un cristianismo ‘líquido’, dijo, apelando al célebre concepto del filósofo Zygmunt Bauman que éste aplicó al inconsistente y evanescente mundo posmoderno.

"Por otra parte, están los que creen que la vida cristiana debe tomarse tan en serio que terminan por confundir solidez, firmeza, con rigidez. ¡Son rígidos! Piensan que para ser cristiano hay que estar de luto siempre", agregó.

"Los primeros tienen cierta ‘alegría’ superficial. Los otros viven en una continua vigilia fúnebre. No saben gozar la vida que Jesús nos dio, porque no saben hablar con Jesús. (Tampoco) tienen libertad. Unos son esclavos de la superficialidad, de esta vida difusa, los otros de la rigidez, no son libres. En su vida, el Espíritu Santo no encuentra lugar", señaló también.

"Jesús nos quiere libres, y esta libertad ¿dónde se construye? En el diálogo con Dios, en la propia conciencia. Por lo tanto, debemos aprender a escuchar más nuestra conciencia. Pero eso no significa seguir el propio yo, hacer lo que me interesa, lo que me gusta, que me conviene, no. La conciencia es el espacio interior de la escucha de la verdad, del bien, de la escucha de Dios, es el lugar interior de mi relación con El, que habla a mi corazón y me ayuda a discernir, a comprender el camino que debo recorrer”, dijo Francisco.
 
Fuente: Infobae
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