Historia

Carlos tiene 11 años, enfrentó duros desafíos y alcanzó ser escolta de la bandera de San Juan

Carlos tuvo un año difícil pero se destacó y este año vuelve a clases siendo escolta de la bandera provincial en su escuela
domingo, 3 de marzo de 2024 15:09
domingo, 3 de marzo de 2024 15:09

Carlos, tiene 11 años y autismo de primer grado. En el 2023 su familia atravesó severos conflictos económicos que amenazaron con la integración del niño en la escuela, sin embargo, sus habilidades fueron más fuertes que cualquier adversidad y logró ser parte del cuerpo de bandera. 

Lleva la escuela como la máxima responsabilidad en su vida, uno de los aspectos qué lo destacan es la habilidad que tiene para aprender. Sus profesoras, e inclusive la directora de la escuela Faustino Sarmiento Abelín lo reconocieron y fue así cómo le entregaron un distintivo.

El 2023 golpeó económicamente a sus padres y estos hicieron hasta lo imposible para que el niño continuará con su año lectivo, finalmente logró terminarlo con un promedio de casi 9 siendo uno de los más altos de su clase. Con todos los honores este año será parte del equipo que lleve la bandera provincial en cada acto.  

Se puso todo terriblemente mal el año pasado, nos quedamos sin trabajo y si bien Carlos no tiene un autismo que le impida hacer sus cosas. Es funcional a todas sus tareas. Necesita atención, una medicación que le posibilita su atención en las tareas y además una DAI. El año pasado y por cómo van las cosas este año, tuvimos y tendrá que salir todo de nuestro bolsillo”, contó Ana Pizarro, la mamá de Carlos a Diario La Provincia SJ

Frente a todas las adversidades, la familia logró encontrar la forma de que el pequeño de 11 años logre sus estudios. Ana, dijo que fue él mismo quien ofreció sus manitos para ayudar en el emprendimiento de la familia: la pastelería. 

Se ponía a estudiar él solo y a su vez, notaba la situación por la que estábamos atravesando y me decía ´mamá te ayudo, yo sé hacer estas cosas´. Después lo vimos que se desempeñaba con su propia voluntad en la escuela y entendimos que él sabía cual era la forma de ayudarnos en realidad y era siendo un buen estudiante”, comentó. 

El día en que le informaron a la familia que Carlos o “Carlitos”, como le dicen sus amigos de la escuela, sería parte del cuerpo de bandera, fue emocionante tanto como para los padres como para los docentes y directivos. “Me acuerdo que ese día nos pusimos todos a llorar. Todos sabían que tan difícil había sido el año y como nos había costado. Logramos ver como pese a la condición, el supo cómo afrontar la situación y además hasta darnos esta alegría”, explicó emocionada. 

Mientras que se viene un año lleno de emociones, ya que es el último de la primaria, la familia Pizarro está decida a disfrutar de este año con el niño pese a todas las adversidades socioeconómicas que atraviesan. Enfocados en darle lo mejor y que Carlitos siga aprendiendo y desarrollándose en el estudio que es lo que le entusiasma. 
 

 

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