Inversión

Impulso verde: la Escuela de Enología le ganó a la sequía y potenció un amplio campo

El sector del campo de prácticas muestra una transformación gracias al trabajo de docentes y alumnos y la "bendición" del agua.
domingo, 8 de octubre de 2023 08:26
domingo, 8 de octubre de 2023 08:26

No pasa desapercibido. Quienes transitan por calle Paula Albarracín de Sarmiento, entre Lateral de Circunvalación y calle Colombia, en Capital, notan cambios en el extenso campo de prácticas de la Escuela de Fruticultura y Enología. Surcos marcados y regados; sectores con un intenso verde y renovadas estructuras de parrales muestran un avance y un cambio de cara para uno de los establecimientos educativos con más historia de San Juan.

Es que gracias a la existencia y gestión del agua de pozo, se comenzó a trabajar la amplia extensión de tierra en la que sólo un sector de parrales ocupa 5 hectáreas. Fue la falta del recurso la que provocó que se secaran pero un proceso de reconversión está recuperando uno de los cultivos claves y generador de materia prima para vinificar.

La administración del agua de pozo, uno de los ejes del crecimiento. Fotos: Maximiliano Huyema- Diario La Provincia SJ.

Rosana Zucotti, directora de la Escuela, contó los detalles de estos avances a Diario La Provincia SJ en los que la comunidad educativa ha colaborado y mucho, entre algunas iniciativas, reuniendo fondos para sacar adelante los parrales. "Contamos con un pozo para poder regar la extensión del campo como la escuela en sí. Actualmente, se están cultivando pasturas y se avanza en la reconversión del parral, con las prácticas formativas de los alumnos", expresó.

Las pasturas para forrajes crecen rápidamente y generaron un manto verde que le da vida al lugar. "Se colocó sorgo, avena y alfalfa. Se utilizan dentro de la escuela y se hacen convenios con otros establecimientos agrotécnicos o con productores, a cambio de otro tipo de insumos a un modo de trueque. Se propone una retroalimentación muy productiva", agregó.

Los alumnos trabajan intensamente a través de sus prácticas y los grupos rotan sus trabajos en la mañana y la tarde. "Ellos realizan la recolección de fardos y la guía de lo que se va a cortar. Esa parte es manual y aplican los conocimientos teóricos en la práctica formativa", detalló.

Las labores también se extendieron a la esquina de Paula Albarracín de Sarmiento y calle Colombia, que fue recuperada por la Escuela tras un litigio y en la que se demolieron construcciones. “Estamos llegando allí con las pasturas pero, además, la intención es terminar con la vereda en ese sector. Son varios metros y tenemos la promesa por parte de INET y la Dirección de área para concretar el cierre perimetral y dimensionar el terreno que va a quedar para trabajarlo”, dijo.

Esa obra es importante para poder resguardar los cultivos de los daños y la inseguridad, en una zona transitada. “Además, no contamos con una vivienda para tener portero casero ya que se demolió y no fue restituida. Es un predio que necesita del cuidado de un personal que no lo tenemos. Se hizo el pedido e incluso, e insistió en que antes de la demolición se hiciera un módulo habitacional o se viabilizara la construcción de una vivienda”, señaló.

En cuanto a la reconversión de vides, la renovación es notable. “Se levantó el parral que estaba y se está colocando un sistema nuevo de conducción, donde habrá una colección ampelográfica (identificación y clasificación de las vides) y a la vez, otros más para que los chicos puedan visualizar los diversos tipos que se manejan en un cultivo de vid", expresó. Recuperar ese sector es todo un logro ya que comenzó a secarse hace casi 6 años por falta de agua.

Zucotti recordó que el lateral del vasto terreno, ubicado sobre calle Paula Albarracín de Sarmiento, siempre se trabajó pero la falta de agua limitó la productividad. “Con el cierre del canal Trinidad, la Escuela se quedó sin agua pero con la construcción del pozo, cambió. No obstante, se secó cuando bajó la napa y se hizo otro en el 2018 y es el que está funcionando. Nos abastecemos gracias a él actualmente”.

Y agregó que "los chicos llevan adelante actividades formativas allí en los módulos de las dos modalidades, tanto en lo que se refiere a la producción como a la industrialización", manifestó Zucotti. Para que esa y otras zonas de la Escuela de Enología tengan agua, la organización es clave. “El recurso se distribuye de acuerdo al cronograma de regadío que ejecutan los Jefes de Campo con los Instructores”.

Con el "impulso verde" que ahora tiene la Escuela, las expectativas son muchas. "Queremos concretar los proyectos productivos que cada sector tiene presentado y poder llegar a ver los frutos de esa producción. Realmente el trabajo de los chicos es muy oneroso en el sentido que se ocupan desde la preparación del terreno, la siembra, hacen el seguimiento del cultivo y la cosecha. Ellos logran, en pastura, hacer el enfardado. Realizan el seguimiento activo y aplican conocimientos, que se complementan con el uso de maquinarias como segadora y enfardadora", sintetizó.

Una comunidad significativa

Actualmente, la Escuela de Enología tiene 820 alumnos que provienen de varios departamentos. Eso visibilizó la necesidad de tener un comedor a la medida de la demanda del alumnado que está tanto en el turno mañana como en el de tarde. "Al tener esa matrícula, el tema se complejiza. Muchos se quedan de la mañana a la tarde y se requiere poder darles ese lugar. Estamos gestionando en ese sentido", resaltó Zucotti.

La escuela tiene dos modalidades que se complementan: "Producción agropecuaria", en la que los alumnos producen todos los frutos que industrializan en "Tecnología de los Alimentos". Además, cuenta con una granja con animales.

 

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