Trabajo infantil

Alerta en un colegio de Angaco por la gran cantidad de alumnos que trabajan

Profesores del colegio Cacique Angaco hicieron una encuesta entre sus alumnos y se llevaron una sorpresa: el 100% de ellos trabaja sin pensar en las consecuencias sobre el estudio.
domingo, 30 de junio de 2013 05:38
domingo, 30 de junio de 2013 05:38

Por: Cecilia Montero

Sabían que existía esta realidad pero cuando tuvieron los datos en la mano quedaron atónitos. La actividad laboral de los alumnos del colegio Cacique Angaco es del 100%. Docentes del último año de dicho establecimiento hicieron un relevamiento sobre un total de 139 alumnos pertenecientes a 4°, 5° y 6° año, del ciclo orientado y arrojó como datos que el 50% trabaja en actividades del campo y el otro 50% como albañiles, empleadas domésticas, de casas de comercio o en otros rubros.

"Lo primero que visualizamos es que todos los chicos de la escuela trabajan desde el ciclo básico hasta que egresan. Entonces decidimos comprobarlo a través de un relevamiento escolar. Vimos que hay niños que no sólo trabajan en la cosecha o la uva sino en otras áreas que no pensábamos que lo hacían. Esto hace es que el ciclo escolar empiecen en abril o mayo porque aprovechan la cosecha. Y también tenemos el problema en el segundo semestre de que está saliendo la fruta y los niños dejan para ir a cosechar”, expresó Claudia Prato, docente de la institución.

Una de las preguntas concebida en el cuestionario era si al chico se le complicaba el estudio por el hecho de trabajar. La respuesta de la mayoría fue NO y la argumentación estuvo dada en que pueden ir a la escuela pero no evaluaron que se les complica desde el punto de vista del estudio. 

"Hay chicos cuyo rendimiento de trabajo es bajo. No le podemos pedir al chico que estudie en la casa. Ya lo hemos asumido. Los docentes del colegio sabemos que darle tarea para la casa o que estudie es imposible. Entonces como tengo cuatro horas a la semana, dos horas antes de evaluar se las dejo para que estudien, no hay otra forma de que ellos procesen lo enseñado. No se puede contar con actividades extra áulicas”, sentenció Prado.

Por su parte, el profesor Marcelo Tardí pintó una postal que suelen vivir los docentes que dan clases en esa escuela como en la mayoría de las zonas rurales: "El hecho de trabajar de manera muy dura y en condiciones riesgosas para ellos es natural. Queremos romper con esa estructura. El año pasado tuve un chico que se dormía en clase y lo dejaba porque comprendí que era la forma que tenía él de recuperar el sueño perdido. Cuando se despertaba volvía a explicarle lo enseñado porque entendía la situación”.

Ante esta realidad ambos profesores junto a la docente Claudia Naciff realizaron un proyecto escolar para concientizar a los alumnos de la necesidad de trabajar a la edad que debe ser y no antes; y las responsabilidades que tienen los padres al respecto.


La dura realidad

María Fernández y Silvana Lillo son dos adolescentes de 17 años que viven esta realidad del trabajo infantil desde que tenían once años. A ambas les toca trabajar en el campo para ayudar a la familia que pasa por una mala situación económica.

"Trabajo en la temporada de cosecha y en la atada de parrales desde los 11 años. Lo hago más que nada para ayudar a la casa por problemas económicos. Me acostumbré a trabajar y sé lo que es trabajar en el campo. Es muy duro pero es lo que me tocó. Me imagino terminar la escuela y tener estudios para ser alguien”, deseó Fernández.

Por su parte, Lillo comentó que no le gusta trabajar en el campo porque siempre las "condiciones no son buenas”. "Prefiero seguir el estudio y no abandonar. Me gustaría trabajar en un lugar cómodo en el que pueda tener seguridad y me respeten como persona. Las condiciones de trabajo del campo no son buenas. Un menor no debe trabajar y ese tipo de trabajo tiene muchos riesgos. Cuando hay que subir la gamella al camión te podes caer en la escalera y es un gran riesgo”, comentó la joven.

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