INTA EEA San Juan

¿Qué tenemos que tener en cuenta para podar la vid?

Desde INTA San Juan explicaron cómo realizar correctamente la poda de la vid. Esta práctica que consiste  en  la  eliminación  de  partes  de  la  planta con  el  fin  de  modificar  el  hábito  de  crecimiento natural de la cepa, adecuándola a las necesidades del viticultor.
viernes, 23 de julio de 2021 09:45
viernes, 23 de julio de 2021 09:45

Trabajadores de INTA EEA San Juan detallaron cuáles son los objetivos de esta práctica y cómo debe realizarse de manera correcta según el destino y sistema de conducción elegido. La poda se hace cada año para mantener el equilibrio fruto/madera, distribuir armónicamente los elementos de carga, así como para establecer y mantener la forma de la planta. La poda invernal se lleva a cabo durante  el  receso  vegetativo  de  la  planta, después de la caída de hojas y antes de la brotación, considerando el  clima  y  las condiciones particulares de cada región,  comenzando  por  las  variedades  de  ciclos vegetativos cortos y continuando por las de ciclo más largo.

A la hora de podar, el vitivinicultor no debe olvidar cuales son los elementos de poda. Estos son porciones de madera, de un año de edad, que quedan en la planta después de realizada la operación, estos pueden ser; pitones o cargadores, constituidos por dos yemas. El primero es un sarmiento de  un  año,  el  corte  de  poda  se realiza  dejando  2 yemas. El segundo es el  sarmiento  de  un  año,  sobre  madera  de  dos  años  (generalmente el pitón  del  año  anterior),  el  corte  de  poda  se  realiza  dejando  de  6 a 10  yemas.

Para la poda de invierno se recomienda elegir sarmientos equilibrados que tengan un año de edad, que midan de 1 a 1,5 metros, con entrenudos de longitud normal para la variedad y con yemas bien formadas. Además hay que tener en cuenta el corte que se realiza: siempre debe ser superior a la yema y en forma de bisel opuesto, para evitar que la yema se humedezca.

El encargado de la poda deberá elegir la riqueza de la misma, esto es, la cantidad de yemas principales que se dejan en la planta,  independientemente  del  tipo  de  poda  que  se realice.  Si la planta tiene sarmientos con vigor normal o maduro quiere decir que la poda anterior fue correcta y se debería mantener el mismo número de yemas. Pero si los sarmientos son muy vigorosos, con muchos chupones y aplanados quiere decir que la poda anterior fue pobre y la nueva debe ser más rica. Se califica a la poda como rica cuando se deja en la planta el mayor número de yemas posibles para una variedad determinada, permitiéndole mantener su capacidad y vigor en forma permanente.

Finalmente antes de terminar con la práctica de poda viene la atada. En el sistema parral, debe quedar lo más horizontal posible, para evitar la acrotonía, que es el  adelanto en la brotación que presentan las yemas de la vid situadas en el ápice del sarmiento, respecto a los tramos inferiores y medios en condiciones normales. En el sistema de viña se deben dejar elementos con dos yemas o tres yemas. Estos son los sistemas de conducción que más se utilizan en la Provincia.

En INTA EEA San Juan se realizan diferentes tipos de poda y conducción. Tanto productores, como estudiantes e interesados pueden visitar el INTA para obtener mayor información y/o asesoramiento.

 

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