Rechazo

Mediante un informe, Tucumán asegura que la ley del mosto aumentará el precio de las bebidas y hará caer la demanda de azúcar

El Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán expresó en números el supuesto impacto negativo sobre la actividad azucarera si se aprueba el proyecto de ley respaldado por Cuyo.
domingo, 18 de mayo de 2014 10:33
domingo, 18 de mayo de 2014 10:33
El sector productivo del NOA continúa firme en su rechazo a la ley de edulcoración de las bebidas con mosto, impulsada por Cuyo ya que argumenta que afectará el precio de las bebidas,además de perjudicar notablemente la demanda de azúcar. 
 
El Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP) presentó un informe que cuantificó el impacto en la agroindustra azucarera y las modificaciones dentro del mercado nacional de endulzantes de gaseosas no alcohólicas. El estudio del organismo afirmó, como conclusión central, que esa medida provocará una "una nueva composición en la elaboración y, por ende, una caída de la demanda” de azúcar; una merma del consumo de los líquidos y un ajuste de precios del producto; y "presión en la competencia de edulcorantes por el ingreso de nuevos participantes en la plaza”, como el mosto de la uva o de la manzana. "La caída de lo requerido por el sector de bebidas será de 30,84% y la caída del precio en toda la industria azucarera”, previno el trabajo.

La reforma de la norma fiscal es impulsada por los gobiernos cuyanos y la actividad vitivinícola, en particular, de San Juan y de Mendoza, y contempla una reforma del artículo 26 de la Ley 24.764 para aumentar o reducir el gravamen a las bebidas analcohólicas según su composición. 

Varios proyectos se establecieron entorno del ajuste de las alícuotas para este tipo de bebidas, inclusive, existe un borrador adicional en la actualidad, que se elaboró ante las críticas de las provincias azucareras, en particular, de Tucumán.

En principio, la tasa se elevará de un 8% a un 28% para las bebidas, gasificadas o no. El azúcar es un componente esencial para la edulcoración de esos productos. Sin embargo, propone una disminución de un 4% a un 2,8% para las "elaboradas con un 10%, como mínimo, de jugos o zumos de frutas -filtrados o no- o su equivalente en jugos concentrados y se reducirá a un 5% cuando se trate de limón”; todas ellas, provenientes del mismo género botánico del sabor sobre cuya base se vende el producto a través de su rotulado o publicidad. Es decir, líquido de uva, endulzadas con el mosto de la uva.

El informe remarcó que la "composición actual de la demanda de edulcorantes es de casi 368.000 toneladas de azúcar y 225.000 toneladas de jugo de maíz de alta fructuosa. El monto de azúcar implica más de un 20% de la producción nacional y un 32% del nivel provincial. Se consideró aquí una "composición estándar” de edulcoración del 65% de azúcar y 35% para el caso del jarabe de fructuosa de maíz, en el mercado de consumo nacional de bebidas azucaradas de 5.240 millones de litros al año.

En la actual plaza, el costo para endulzar una bebida tiene el siguiente esquema: para el azúcar, es de $ 0,43; para el jarabe de fructuosa es de $ 0,44; mientras que para el mosto es de $ 2,66, lo que marca un efecto negativo en la competitividad del último producto.

"Tendrá un efecto en dos frentes. Uno será la suba de la tasa impositiva, de entre 10 y 20 puntos porcentuales, según el nivel de jugo de fruta que se esté utilizando. El segundo, se elevarán los costos de los insumos para endulzar, de alrededor de un 46%. El efecto final será un incremento del precio al consumidor, que será acompañado de una caída del consumo”, explicó Lucía Gundlach, del Sector Inteligencia Comercial del IDEP y responsable del trabajo al diario La Gaceta.

La nueva propuesta

El proyecto fue modificado después ante las críticas del NOA (gobiernos, empresarios, entidades cañeras y gremios de la actividad azucarera). Así, se redujo el porcentaje de un 28% a un 18%, cuando las bebidas usen entre 5% y 9% jugo de fruta y un mínimo de 75% de azúcar (el 125% de ajuste). En ese aspecto, se prevé una baja de la demanda de azúcar de un 12,31%, en el marco de una baja del consumo.

En ese punto se sumó la incógnita de la competencia de la industria de fructuosa de maíz.

Con ese escenario (9% de jugo de fruta y 75% de azúcar), la composición en el mercado nacional pasará de 65% de azúcar y 35% de jarabe de fructuosa de maíz, a un esquema de un 9% de jugo de uva concentrado, 59% de azúcar y 32% de jarabe, siempre manteniendo la cantidad de bebidas a edulcorar. 

Ese cuadro llevará a una baja de la demanda de un 30%, o más de 113.000 toneladas, según el trabajo presentado el viernes en un debate organizado por la Federación Económica de Tucumán (FET).

Valorar noticia

Comentarios