Historia

Con el sueño de Jugar en la Selección, triunfar y poder ayudar a su familia

Tamara Bordón tiene 17 años y se destaca en la cancha con la casaca 10 del Capitán Lazo.
viernes, 3 de septiembre de 2021 15:07
viernes, 3 de septiembre de 2021 15:07

Tiene 17 años y en su voz se percibe las ganas por alcanzar su sueño. Habla de prisa, con entusiasmo y reflejando que lo que hace es realmente su gran amor: jugar al fútbol. Tamara Bordón tiene 17 años y se destaca en la cancha con la casaca 10 del Capitán Lazo.

Su camino con el fútbol comenzó cuando tenía 12 años pero sin dudas el amor por este deporte lo trajo de su familia, a quienes adora. Su padre, Hugo Bordón, tiene un equipo de chicas a quienes les enseña este amor por la pelota y cómo manejarla ante el rival. Y fue él quién le dio las primeras herramientas. Pero también tiene "otro padre", el que la impulsa y le abre el camino profesionalmente: Ariel Cabrera, el creador de Dillon. 

"Mi papá me alienta y él tiene un equipo de chicas. Jugué con él y me enseñaba, me decía qué tenía que hacer y qué no. Lo que estaba bien y lo que no. Siempre quiere verme crecer", comenzó relatando la joven a Diario La Provincia SJ.

Pero sus palabras de afecto también van a Cabrera: "a los 14 años debuté con Dillon en Primera con Capitán Lazo. Cabrera es mi segundo papá. Él desde chiquita me tuvo fe y gracias a él estoy donde estoy. Él también me apoya mucho".

Tamara comenzó a los 12 años en el Club Juvenil Rawson, que quedaba cerca de su casa en la Villa Hipódromo. Empezó a jugar con las "chicas grandes" pero era muy poco tiempo el que estaba en la cancha mientras sus ganas eran inmensas, por eso decidió ponerle fuerza a ese impulso interior. Ahí conoció a Ariel Cabrera que descubrió su potencial con la pelota y se convirtió en su profesor. Precisamente él fue quien se dio cuenta que había un tesoro por explotar y eso permitió llevarla a jugar en la Liga Sanjuanina de Fútbol.

La joven tiene tres hermanos que siempre confían en su talento y que se sumaron a la pasión futbolera gracias a ella. "Todos se reían mucho porque era la única que jugaba a la pelota con todos. Cuando estaban los amistosos me metía. El fútbol significa todo para mi, es mi pasión. Salgo de la escuela jugando a la pelota. Todos los días juego", confesó la chica.

Todos son quienes la estimulan para que luche por sus sueños y en ese camino su madre, Ivana Gordillo, es su gran leiv motiv. Es que el sueño de Tamara es ser jugadora profesional para que su madre "tenga todo". "Mi sueño es crecer con el fútbol para ayudar a mi mamá en todo. Donde estamos alquilamos desde hace mucho tiempo y mi mamá viene desde hace 16 años esperando casa. Ella me apoya en todo, me dice que siga así que si quiero eso que luche por ese sueño", señaló la joven.

Hoy su gran deseo es jugar en la Selección Argentina y en Boca Juniors pero está abierta a ingresar a cualquier equipo nacional para poder mostrar su talento en la cancha y dejar todo por la pelota. Si bien en el 2019 tuvo la posibilidad de medirse en una prueba que hizo la AFA en San Juan, y quedó entre las elegidas, no pudo seguir por un problema de salud en su familia. Eso la llevó a perder los entrenamientos pero confía que la vida le dará una segunda oportunidad.

Tamara ha viajado 3 años para los Juegos Evita en Mar del Plata (del 2017 al 2019) y ha logrado traer medallas colgadas de su pecho, lo que la llena de orgullo y satisfacción. 

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