Tokio

Escándalo internacional con una competidora de los JJOO: teme por su vida

El comité bielorruso haría llevado a la fuerza a la atleta Krystsina Tsimanouskaya al aeropuerto para abordar un vuelo de Turkish Airlines pero ella se negó a volar y pidió ayuda.
lunes, 2 de agosto de 2021 13:18
lunes, 2 de agosto de 2021 13:18

Inscripta en los 100 y 200 metros y en la posta 4x400, solo pudo competir el pasado viernes en la serie 6 de la primera rueda de los 100 metros. En su único paso por la pista del estadio Olímpico, quedó cuarta con un tiempo de 11s47 y no le alcanzó para avanzar en las clasificatorias -entraron las primeras tres de su serie-. A partir de ahí, todo se volvió poco claro para Krystsina Tsimanouskaya. Y, obviamente, no se presentó en el lugar que tenía reservado este lunes en la serie 5 de los 200. Ya había pasado suficiente durante el fin de semana: miembros del comité bielorruso la llevaron al aeropuerto para abordar un vuelo de Turkish Airlines, según reportes oficiales. Ella se negó y pidió ayuda a la policía japonesa, en medio de un incidente diplomático inesperado en Tokio 2020.

“Están tratando de sacarme del país sin mi consentimiento”, dijo Tsimanouskaya en un video que se difundió por Telegram, y que fue su pedido de ayuda desde el aeropuerto de Haneda, el más cercano a la capital japonesa. Mark Adams, vocero del Comité Olímpico Internacional, dijo que la velocista de 24 años pasó la noche en un hotel del aeropuerto después de acudir a la policía japonesa en busca de protección. Y añadió: “Varias agencias estuvieron en contacto con ella, incluido el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados”. “Ella nos ha asegurado que está a salvo y segura. Estamos hablando de nuevo con ella esta mañana para entender cuáles serán los próximos pasos. Necesitamos escucharla, averiguar lo que quiere y apoyarla en su decisión”, destacó Adams.

En declaraciones a Reuters, la agencia que estuvo atrás del caso desde el primer momento y difundió las primeras imágenes en Haneda, la atleta comentó que el entrenador en jefe bielorruso se había presentado en su habitación el domingo en la Villa Olímpica y le dijo que tenía que irse. “Se me acercó y me dijo que había una orden de arriba para sacarme. Después, a las 5 (de la tarde) vinieron a mi habitación y me dijeron que hiciera las valijas y me llevaron al aeropuerto”, agregó. Por lo pronto, Polonia y República Checa están en carrera para ofrecerle asilo.

Por otra parte, el principal portavoz del gobierno de Japón, Katsunobu Kato, dijo que la velocista se encuentra en una “situación segura con la cooperación de organizaciones relacionadas”, según consigna la agencia Kyodo News. ¿Cuál habría sido el motivo de Bielorrusia para querer sacarla de los Juegos Olímpicos? El problema radicó en las quejas de la atleta porque su entrenador la inscribió en el relevo 4x400 a pesar de no entrenarse para el evento.

A última hora de ayer, el NOC (Comité Olímpico Nacional de la Bielorrusia, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado sobre el incidente y le apuntó a la atleta: “En relación con el estado emocional y psicológico de la atleta bielorrusa Kristina Tsimanouskaya, el cuerpo técnico del equipo nacional de atletismo decidió poner fin a la actuación del atleta en los Juegos de la XXXII Olimpiada. En consecuencia, se retiró la solicitud del atleta para participar en las carreras clasificatorias de 200 m y en el relevo 4x400 m. El CON de Bielorrusia está siguiendo de cerca la situación y trabaja en estrecha cooperación con el comité organizador de los Juegos y el Comité Olímpico Internacional. Hacemos hincapié en que, de conformidad con la Carta y la Carta Olímpica, el CON está dispuesto a defender y proteger aún más los intereses de todos los atletas de cualquier forma de discriminación, si la hubiera”.

“A Tsimanouskaya se le ofreció un visado humanitario y es libre de seguir su carrera deportiva en Polonia si así lo desea”, escribió en Twitter Marcin Przydacz, funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores de Polonia. Un país que ya dio un gran paso: ella ingresó a la embajada polaca durante este lunes. Mientras que desde Ucrania señalan que el marido de Tsimanouskaya, Arseni Zhdanevich, entró al país, por lo que suponen que es la vía de escape con destino final Varsovia. Una película de espías en medio de un Juego Olímpico.

En el caso de los checos fue el ministro de Relaciones Exteriores, Jakub Kulhanek, el que señaló que la situación de la deportista es “escandalosa”. “La República Checa está lista para ayudar, le estamos ofreciendo una visa para ingresar al territorio para que pueda solicitar protección internacional con nosotros”, publicó en redes en las primeras horas del lunes, y después sumó un nuevo posteo donde explicó cómo avanzan los trámites con el gobierno nipón. “Las autoridades japonesas nos acaban de confirmar que ella recibió nuestra oferta de asilo. Si se decide por ella, la ayudaremos en la medida de lo posible. Los Juegos Olímpicos no se tratan de política, el progreso del régimen de Lukashenko es absolutamente vergonzoso”, destacó.

Fuente: La Nación

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