tenis

Del Potro y su día de furia

La Torre de Tandil se enojó con un espectador y perdió el punto.
sábado, 01 de septiembre de 2018 19:47
sábado, 01 de septiembre de 2018 19:47


La victoria terminó transformando la situación en una anécdota, pero cuando ocurrió generó un gran fastidio en Juan Martín Del Potro, quien durante el encuentro que le ganó al español Fernando Verdasco por la tercera ronda del US Open discutió con un espectador y con el juez de silla por un punto perdido.

La polémica estalló cuando el argentino sacaba 2-1 en el segundo set (había ganado el primero 7-5), pero enfrentaba un break point. Una devolución de Verdasco voló hasta el fondo de la cancha y picó muy cerca de la línea. Un “out” quebró el silencio en el Arthur Ashe.


Delpo pegó de revés, pero enseguida se quedó parado, creyendo que el juez de línea había marcado que el tiro había sido malo. El español aprovechó ese quedo, forzó el error de su rival, que estrelló la pelota en red, y se quedó con el game.

Mientras el madrileño encaraba hacia su silla, el tandilense se acercó a la tribuna con notorio fastidio. “Me estás cargando, dale”, reclamó con la vista fija en el responsable del grito, quien se hizo cargo y ofreció disculpas, pero no fue suficiente. Enseguida Delpo se sentó sobre una de las vallas de publicidad y desde allí miró al juez de silla, James Keothavong, esperando una respuesta.

 
Tras unos segundos, de acercó a Keothavong. “Gritó como si fuera el juez de línea y ahora me pide perdón. Yo me quedé parado y frené el punto”, intentó explicarle. “Lo siento, pero no puedo interrumpir o cambiar el punto por los ruidos del público. Hablaré con él para que no vuelva a hacerlo”, le respondió el umpire. “Sí, pero ya es tarde, perdí el punto y el saque”, se quejó amargamente el argentino.

No hubo caso. El game quedó en mano de Verdasco y los nervios, sobrevolando a Del Potro: en el juego siguiente, lanzó vehementemente su raqueta contra el suelo después de perder un punto. La bronca continuaba y tardó un buen rato en extinguirse.


“Fue mi error enojarme y desconcentrarme. Por eso el desahogo del festejo cuando gané el (segundo) set. El partido era duro y si perdía el set se iba a poner cuesta arriba”, reconoció el número tres del mundo tras el duelo, que le insumió dos horas y 59 minutos de trabajo y lo catapultó a los octavos de final del US Open. En esa instancia se medirá con el croata Borna Coric.


Fuente: Clarín.

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