Fiesta de carnaval

El emperador de las máscaras, una faceta desconocida de Sarmiento

El prócer sanjuanino instauró el carnaval en el país siendo presidente. Es una faceta de su vida que está reflejada en una muestra en la Casa Natal de Sarmiento hasta el 9 de marzo.

Siempre se lo ha considerado a Domingo Faustino Sarmiento un hombre serio, pero existen datos históricos que dan cuenta de lo mucho que le gustaba el carnaval. Tanto que en 1869 instauró este festejo en Buenos Aires, y es más, él mismo fue partícipe metiéndose entre la multitud vestido con un poncho de vicuña y un sombrero en una carreta, chayando con la gente.  Esta historia es la que el Museo y Biblioteca Casa Natal de Sarmiento ha reconstruido en una exposición que estará abierta al público hasta el próximo 9 de marzo.

“Es difícil imaginárselo a Sarmiento disfrazado y chayando, pero según datos históricos, dan cuenta que si lo hizo. Es una faceta de él que poco conoce la gente. De hecho instuaró la fiesta del carnaval en 1869 siendo presidente de la Argentina. Él decía que había que instaurar el carnaval  porque esta celebración eliminaba la brecha entre las clases sociales. Esta fiesta servía para que todos se juntaran en la calle para algo tan simple como echarse agua y ponerse máscaras. Y así comenzaron a formarse las diferentes murgas”, comentó Arturo Sánchez, director a cargo del museo a Diario La Provincia.

Los carnavales ya existían en épocas de la colonia, pero la sociedad conservadora fue prohibiéndolos en el tiempo por los excesos, desmanes y situaciones de libertinaje que generaban, argumentaban. Pero Sarmiento, el “loco Sarmiento”, como así lo llamaban por las ideas revolucionarias que tenía considerando la época, decidió instaurar el carnaval luego de un viaje que hizo a Europa donde vio, en Venecia, esa festividad. Fue entonces que recordó, también, los carnavales de su juventud en su provincia natal. Recordó cómo esto generaba el encuentro entre hombres y mujeres que se echaban agua, algo tan simple pero que en esa época era inapropiado mezclarse.

En ese entonces se hizo popular la murga ‘Habitantes de la luna’, quienes a modo de agradecimiento, en 1873, lo nombraron a Sarmiento “El emperador de las máscaras” y le regalaron una medalla –que es la que se encuentra en exhibición en el museo-.

Sánchez contó a este medio una anécdota de Sarmiento: “Una vez instaurado el carnaval se formaron las murgas y un día el presidente invitó a tomar el té a la murga más popular de Buenos Aires, que se llamaba ‘Habitantes de la luna’. Ésta asistió, y en el encuentro, Sarmiento sabiendo que uno de sus integrantes lo imitaba, pidió que lo imitara y el hombre lo hizo; y entre tanto jolgorio y también pidió que imitara a uno de sus ministros, a Dalmacio Vélez Sarsfield, quien exclamó ‘Están todos mamaos’”.

Arturo Sánchez destacó que “las murgas en esa época empezaron a representar un tipo de movimiento social. Todas las canciones que cambiaban de año a año generalmente tocaban un tema que molestaba socialmente y que el momento de hacerlo público era el carnaval, con canciones de protestas  donde se mezclaba lo serio, lo festivo y jocoso”.

Sarmiento siempre tuvo presente esta festividad. Antes de instaurar el carnaval en Buenos Aires, siendo gobernador de San Juan apoyó que se celebre el carnaval y en esa época en cada esquina se juntaba gente y se tiraban agua con lavanda, que dependiendo de la predilección que tuviera sobre uno u otro, le echaban agua con lavanda o agua sucia.

“Hay una frase de Sarmiento que decía que ‘se podía medir el grado moral del pueblo de una manera más eficiente a través del carnaval que a través de la votación o de las cosas que sucedían en la vida íntima de las personas. El carnaval hacía que las personas expresaran abiertamente, lo más profundo que sentían. La máscara les brindaba el anonimato de hacer lo más profundo que tienen las personas”, argumentó Sánchez.

La exposición temporaria: “SARMIENTO Y EL CARNAVAL”, con exposición de medalla conmemorativa “El Emperador de las Máscaras- Buenos Aires”, recuerdo del Carnaval de 1873, inauguró el 9 de febrero de 2018 y se extiende hasta el 9 de marzo, en el Museo y Biblioteca Casa natal de Sarmiento. Entrada libre y gratuita.

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