Historia

Carreón, la sombrerería pionera de San Juan que trasciende el tiempo

Rolando Carreón destacó que cumplirán 82 años desde el inicio del local en la provincia. Además, contó como las satisfacciones que le dio esta actividad y el poder tener funcionarios y personas reconocidas como clientes.

"Nunca conocí la época gloriosa en la que todo el mundo usaba sombrero aún así supimos suplir lo que era la necesidad del cliente de San Juan y provincias aledañas”. Con estas palabras Rolando José Carreón explicaba a Diario La Provincia lo sacrificado qué es mantener el negocio familiar por más de ocho décadas.

La historia de la sombrerería más conocida de la provincia comenzó el 30 de abril de 1935 cuando Jóse Carreón llegó desde Mendoza a San Juan para ofrecer su oficio.  El negocio que está por cumplir 82 años de vida, hoy en día es manejado por Rolando José Carreon, hijo del fundador de la empresa familiar.
 
"Mi papá fue el fundador de esta actividad en San Juan, puso su primer taller en calle Mendoza y Agustín Gómez. Vino en 1934 de Mendoza a trabajar a la provincia porque le manifestaron que cerraba la sombrerería Gattoni y San Juan era muy buena plaza”, expresó Rolando quien manifestó que la familia tenía finca y se dedicaba a la producción pero habían tenido épocas duras y fue eso lo que llevó a su padre a aprender el oficio.
 
Rolando explicó que el negocio sigue llevando el nombre de su padre porque fe él quien lo fundó. "Mi padre aprendió el oficio con el maestro Tellez en San Rafael, en aquella época se firmaba un contrato por el cual el padre le pagaba un arancel al maestro por enseñarle y eso era autenticado por escribano. En 1916, después que aprendió el oficio, puso su taller en General Alvear hasta que decidió mudarse a San Juan”, manifestó.
 

 
A poco de cumplir su 82 aniversario de vida, la familia Carreón sufrió muchos golpes de los cuales se repuso para continuar con la sombrerería.  "La sombrerería cambio de domicilio en varias ocasiones pero hubo algunos sucesos que nos marcaron y nos hicieron empezar de cero”, dijo. Uno de los hechos que golpearon el emprendimiento sucedió el 17 de agosto de 1943, cuando la sombrerería tenía domicilio en la esquina de Mitre y Entre Ríos. Fue ese día que el negocio sufrió un incendio y las pérdidas fueron totales. En noviembre, reabren la sombrerería en la esquina de Mendoza y Mitre pero el terremoto del 15 de enero de 1944 los obligó nuevamente a empezar de cero.

Después el negocio se mudó a un local de calle Rivadavia y en 1968 se trasladaron al domicilio donde funciona actualmente en avenida Ignacio de la Roza antes de Salta. "Cuando nos trasladamos a nuestro lugar definitivo continuamos con el taller de compostura, reparación, armado, restauración de sombreros y con mi madre, Natalia San Filipo iniciamos la fabrica de gorras de tela con el modelo clásico que actualmente se usa”, contó.

Rolando reconoce que mantener el negocio familiar durante todos estos años fue una tarea que requirió mucho sacrificio y no bajar los brazos pese a que las épocas no sean las mejores. "Hay una decadencia del uso del sombrero ya sea por moda o por el trascurso del tiempo. Antes usaban gominas, se dejó de usar el sombrero después de la muerte de Gardel. Para ser sincero, nunca conocí la época gloriosa en la cual todo el mundo usara sombrero aun así supimos suplir lo que era la necesidad del cliente de sanjuán y provincias aledañas”, expresó el hombre. Señaló que gobernadores, funcionarios y hasta embajadores pasaron por la sombrerería.

Uno de los desafíos que tiene Rolando es algún día escribir un libro contando la historia de la sombrerería de San Juan aún no sabe cuándo podrá hacerlo realidad pero es una meta que está firme. Finalmente, cabe destacar que 270 maestros sombrereros que había en la década del ´70, hoy en día hay unos 14 en todo el país, de los cuales cuatro son del interior y uno de ellos es Rolando Carreón. 

 


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