Crisis

La EMA rompió el silencio: "confiamos que este período de turbulencias será superado"

La EMA aseguró que se mantuvieron en silencio 'para no entorpecer el diálogo y a costo de que esa decisión haya dejado rodar versiones infundadas'. Luego enumeró el estado de la empresa.

La EMA rompió el silencio: "confiamos que este período de turbulencias será superado"

Los trabajadores de la EMA reclamaron esta semana en la Subsecretaría de Trabajo

Los trabajadores de la EMA reclamaron esta semana en la Subsecretaría de Trabajo

La Electrometalúrgica Andina viene de dos años de trabajo muy duro en el que las negociaciones con el gobierno se hicieron intensas para evitar cualquier quiebre o cierre. Los diálogos se acrecentaron en el último periodo cuando incluso se llegó a negociaciones en la Subsecretaría de Trabajo a partir de la suspensión de parte de su personal.  

Este viernes, la EMA rompió el silencio y lo hizo a través de un comunicado de prensa en el que destacó que cerraron un "2016 increíblemente difícil" para la empresa "después de un 2015 aún peor". Sin embargo destacó que el 2017 comenzó mucho mejor, impulsado por la ilusión "de una nueva negociación en marcha para obtener las condiciones de competitividad mínimas". 

En este escenario, la empresa destacó que después de dos meses de parálisis "se puso en marcha un horno". Según informó, este parate fue "por la incertidumbre en nuestros principales insumos como la energía eléctrica, más las dicultades de competitividad que arrastra todo el sector industrial al que pertenecemos como exportadores y como economía regional, agravado por la falta de carbón de petróleo, insumo imprescindible para la producción de carburo".
 
Finalmente, y después de mucho tiempo en silencio, "para no entorpecer el diálogo y a costo de que esa decisión haya dejado rodar versiones infundadas", la empresa enumeró la situación que atraviesa la firma y que los llevó "a tomar decisiones difíciles":
 
-Invertimos mensualmente $9 millones en salarios a nuestros trabajadores. Continuar haciéndolo indenidamente y sin producir no hace más que empeorar la situación de nuestra empresa de cara al futuro. Hemos sostenido la dotación aún después de estar 6 meses parados en el 2015. 
 
-¿Por qué paramos los hornos? Por la  incertidumbre respecto al costo de nuestro principal insumo, que es la energía eléctrica. El mismo problema que afrontamos durante años, con un trato discriminatorio hacia nosotros por décadas en benecio de nuestros competidores.
 
-Las pérdidas que venimos acumulando en estos dos últimos años, no son producidas por nuestra empresa. Se originan en el resultado de todas las variables que no manejamos y que repercuten en todo el sector. 
 
-Ellas son: precios bajos en los mercados internacionales por competir con empresas chinas, sudafricanas, brasileras o de Europa del Este que tienen otros costos energéticos, otro costo laboral e impositivo; costos de etes internos y un tipo de cambio remunerativo. Es decir, no retrasado con respecto a la inación de nuestros costos internos.
 
-En la misma situación que nosotros, otras empresas en el país y en el rubro Ferroaleaciones, han debido cerrar, mudarse a otro país, o producir drásticos procesos de adaptación a las nuevas reglas.
 
-Ante esto, en el primer semestre del año pasado se anunció las Res. 327 del Gobierno Nacional. Un subsidio del que nunca supimos el monto nal. Después de varios trascendidos que iban desde el 70 % del costo de la energía a una cifra ja de $ 50 millones, el monto se denió a nal de año y resultó insuciente: $21 millones.
 
-Es decir que continuamos trabajando a pérdida durante todo el año, ante la perspectiva de una solución que no fue tal sino que por el contrario agravó la situación.
 
-Por otro lado, estamos desaprovechando la energía que nosotros mismos podemos generar con nuestra central, ahora que las condiciones hídricas lo permiten, después de años de no poder generar por falta de agua.
 
-Ante este escenario, debemos adoptar la dolorosa decisión de recortar una parte de nuestro personal. Que aunque resulte minoritaria, son trabajadores de nuestra compañía y constituyó la fase más difícil en este proceso de adaptación. 
 
-Seguimos manteniendo una planta con más de 200 trabajadores permanentes, más otra importante cantidad de empleo derivado. Invertimos una cifra varias veces millonaria mes a mes para cumplir con nuestras obligaciones, los empleados, el pago de insumos, contratos, impuestos y todo lo que requiere el funcionamiento de la empresa.
 
-Estas perdidas que la empresa sufrió han sido compensadas con aportes realizados por las accionistas. Por el gran compromiso que tenemos con nuestros empleados, nuestra empresa y nuestra provincia.

-Conamos con que este período de turbulencias será superado. Estas nuevas negociaciones no han culminado aún, y es muy probable que sus resultados se perciban semestre a semestre. Nos explican que será suciente para favorecer la competitividad de la empresa.  Esperamos operar en condiciones de previsibilidad. 
 
-Nos Inspira como siempre el futuro, tanto en nuestra empresa como en nuestra fuerza de trabajo, nuestros proveedores, nuestros clientes y nuestra querida provincia.
 
 
 
 


 

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